Audición de rise en 3d con gangbang explosivo
Desde que entró con ese vestido ajustado que le marcaba cada curva del culo, todos supieron que la audición de Rise no sería como las demás. El director, un tipo con la polla ya dura bajo los pantalones, no pudo evitar babear al ver cómo se mordía el labio inferior mientras se agachaba para recoger el guión del suelo. Sin decir ni una palabra, ella le agarró la verga por encima de la tela y le susurró al oído que le encantaban las pollas grandes que supieran empotrarla hasta dejarla sin aire. El primer tipo, un negro musculoso con la entrepierna a punto de reventarle los pantalones, no esperó más y la agarró del pelo para hundirle la polla en la boca hasta tocarle la garganta, ahogándola entre gemidos húmedos y babas que le resbalaban por la barbilla. Mientras tanto, otro tipo ya le había arrebatado el vestido y le estaba chupando los pezones con fuerza, mordisqueándoselos hasta que los tenía duros como piedras y su coño chorreaba como una fuente sin control. Rise, completamente fuera de sí, se dejó caer de espaldas sobre la mesa de rodaje con las piernas abiertas al máximo, mostrando su concha empapada y temblorosa mientras el tercero se colocaba detrás para clavársela de un solo empujón que le hizo gritar como una puta en celo. Los embates eran brutales, el sonido de carne contra carne resonaba en el estudio mientras ella arañaba la mesa con las uñas, pataleando y gimiendo en un coro de obscenidades que dejaban a todos con la respiración entrecortada. El negro más dotado no tardó en correrse dentro de su boca, llenándosela de leche espesa que ella tragó sin perder ni una gota mientras seguía recibiendo estocadas profundas en el coño por parte de los otros dos, que no paraban de empotrarla con furia animal. Cuando el tercero le disparó su corrida caliente directamente en el culo, Rise se corrió con un espasmo tan fuerte que casi se desmaya, con los muslos temblorosos y el coño palpitando sin parar, mientras los tres tipos se retiraban con las vergas brillantes de sus jugos y ella quedaba tirada en el suelo, jadeando y con la cara manchada de semen.