Dibujos XXX de rubia con polla en la boca
La rubia de tetas gigantes se moría por probar algo más que lápices desde que vio el boceto donde el tipo se la empalmaba duro, así que no pudo resistirse cuando el artista le pidió que le hiciera un oral bien jugoso. Con la polla bien dura y goteando pre, ella se arrodilló en el suelo del estudio y se la metió hasta la garganta sin pensarlo dos veces, chupando como una puta desesperada mientras sus gemidos ahogados se mezclaban con los gruñidos del dibujante, que le agarraba la cabeza para embestirle el coño hasta dejarla sin aire. El papel se arrugó entre sus dedos mientras él le metía los dedos en el culo, apretando fuerte para que no se moviera ni un milímetro mientras le llenaba la boca con cada embestida, sintiendo cómo la polla le rozaba el paladar hasta hacerle llorar de lo caliente que estaba todo. Él le escupió en la cara sin avisar, mojándole las tetas y el coño con saliva espesa, y ella se limpió con la mano antes de lamerle los huevos bien sucios mientras le susurraba que quería que se la metiera por detrás con toda la furia. El tipo no necesitó más invitación: la agarró de las caderas, la levantó como si no pesara nada y la clavó contra la pared, empotrándola con tanta fuerza que los cuadros se cayeron al suelo y el lápiz se partió en dos. Ella gritó como una posesa, arañándole la espalda mientras el coño le chorreaba jugos por toda la pierna, y él, sin perder el ritmo, le metió dos dedos en la boca para que se los chupara mientras le reventaba el culo a golpes, sintiendo cómo se le escapaba el aire entre los dientes apretados. Cuando por fin se corrió, fue con un chorro tan potente que le salpicó la cara a ella, que se lo tragó todo con avidez mientras se le escapaban hilos de leche por las comisuras de los labios, y después se dejó caer al suelo, exhausta pero con una sonrisa de oreja a oreja, preguntándose cuándo podría repetir el espectáculo porque ese dibujo ya no le bastaba.