Gcentbestie gime fuerte en el sofá con su polla dentro
Te voy a contar cómo me miró aquel día, con esos ojos de puta que quieren todo. Ya llevaba semanas mandándome fotos de sus tetas grandes, rozándome el culo cuando pasábamos cerca, hasta que no aguanté más. Me senté en el sofá con la blusa abierta, dejando que viera cómo me mojaba solo de verlo, y entonces me dijo: '¿Otra vez jugando conmigo?'. Le arranqué el pantalón de un tirón, chupándole la verga hasta que estuvo dura como una roca, y lo empujé contra el sofá para montarlo. Sentí cómo me entraba de golpe, golpeando justo donde más lo necesitaba, mientras él me agarraba las tetas y las apretaba con fuerza. Cada gemido mío lo enloquecía más, y yo me movía más rápido, sintiendo cómo me llenaba hasta las pelotas. Las paredes del coño se cerraban alrededor de su polla, chupándola como si no quisiera que se fuera. Los dedos de él se clavaban en mis caderas, marcando donde me sujetaba, y yo no paraba de gritar, pidiendo más. En más de 11 minutos de escena, no hubo un solo momento en que no estuviéramos follando como animales, sudando, jadeando, hasta que explotó dentro de mí y la corrida caliente me llenó por completo.