Hermanastra colombiana Missmanu me chupa y me llena de leche
‘No deberíamos hacer esto’, susurré mientras sus labios se cerraban alrededor de mi polla, pero el calor de su boca me hizo gemir como un puto desesperado. Missmanu, con ese culo perfecto que se movía como un pecado, sabía exactamente cómo volverme loco. Me arrodillé frente a ella, separándole las nalgas para hundir la cara en su coño mojado, lamiendo hasta que temblaba. ‘Esto está mal, pero no puedo parar’, repetía mientras me la follaba contra la pared, sintiendo cómo sus uñas se clavaban en mi espalda. Cada embestida me acercaba al borde, hasta que su culo apretado me ordeñó entero. Cuando me corrí, su boca me recibió hasta la última gota, gimiendo como si fuera la mejor leche de su vida. La próxima vez, pienso empotrársela en la ducha para que no escape de mí.