Linassslu se empotra con su dildo gordo hasta mojarse entera
El sonido del látex rozando contra su piel mojada llena la habitación mientras Linassslu se inclina hacia adelante, sintiendo cómo el dildo gordo se hunde entre sus labios hinchados. Ella gime fuerte, arqueando la espalda para que la punta gruesa le roce el clítoris con cada embestida. Sus dedos se clavan en las sábanas, las uñas marcando la tela mientras obedece sus propias órdenes de moverse más rápido, más duro. La saliva le escapa de los labios entreabiertos, mezclándose con los jugos que le chorrean por los muslos. Sus tetas pequeñas rebotan con cada movimiento, los pezones duros como piedras, y ella jala del pelo de su esclavo para que le chupe los pezones mientras sigue follándose con el dildo. El sonido húmedo de la penetración se vuelve más intenso, sus gemidos se mezclan con los gruñidos de sumisión del hombre debajo de ella. Linassslu le ordena que no se corra hasta que ella lo diga, y él asiente con la cabeza, sudando y temblando de esfuerzo. Cuando finalmente le permite correrse, su cuerpo se sacude violentamente, los músculos de su coño apretando el dildo hasta que un chorro espeso le cubre los muslos. Al terminar, una mancha oscura queda en las sábanas, justo donde su cuerpo se había retorcido de placer.