Naty Delgado entra en casa y follamos con riesgo de pillarnos
"¡Alguien puede aparecer en cualquier segundo!" exclamó Naty Delgado con una sonrisa provocadora mientras cerraba la puerta tras de sí y me miraba directamente. Te voy a contar cómo todo empezó con ese nerviosismo que me recorría el cuerpo entero al saber que en cualquier momento podían oírnos los vecinos o entrar por la puerta. Me acerqué a ella y le levanté la falda despacio sintiendo cómo su piel se erizaba bajo mis dedos mientras su coño ya empezaba a humedecerse solo con la idea del peligro. Me arrodillé frente a mí y chupó mi polla con ganas lamiendo cada centímetro sin dejar nada fuera mientras yo escuchaba atentamente cualquier ruido en el pasillo. Me levanté de golpe la empotré contra la pared y la penetré de una estocada profunda oyendo cómo contenía un gemido para no delatarse. Cambiamos a la cama donde ella se montó encima en vaquera rebotando con fuerza y yo sujetando sus tetas grandes mientras ella giraba las caderas provocándome sin parar. Pasamos a perrito donde la follé más rápido sujetándola por las caderas y ella metía la cara en la almohada para ahogar los sonidos que escapaban de su garganta. Me giró en misionero y la penetré hasta que sus piernas temblaron alrededor de mi cintura justo cuando unos pasos se acercaron por fuera de la habitación.