Puta de culo grande en la fiesta blanca del AVN
La vi cruzar la sala con ese culo enorme moviéndose bajo el vestido transparente y supe que esa puta de culo grande era mía. Me acerqué y le susurré al oído lo que le iba a hacer, y sus ojos se iluminaron cuando le dije que la iba a empotrar contra la pared hasta que gritara. No tardó en arrodillarse y tragarse mi polla entera, ahogándose con cada embestida mientras el vestido blanco se manchaba de su saliva. La levanté de golpe y la clavé contra el vidrio frío, sintiendo cómo ese culo carnoso se abría para mí. Más de 71 minutos de escena no fueron suficientes para saciarme de sus tetas naturales rebotando y su culo tragándose cada centímetro de mi verga. La muy zorra gemía como si le doliera, pero yo sabía que lo disfrutaba, que cada vez que le agarraba las nalgas para hundirme más adentro, se corría como una perra en celo. Al final, la dejé temblando con mi semen goteándole por las piernas, pero la próxima vez no habrá vidrios que la protejan, será en mi cama y a mi ritmo.