Sara Star se venga montando una verga enorme en 15 minutos
Aquella tarde, después de que mi ex se burlara de mi culo gordo, decidí que Chad Diamond me iba a dar lo que necesitaba. Me arrodillé frente a él, mirándolo a los ojos mientras agarraba esa polla dura que me iba a follar hasta olvidar su nombre. Le chupé con ganas, sintiendo cómo se ponía más grande en mi boca, mojada de saliva y deseosa de más. ¿Te gustaría estar en su lugar, viendo cómo me trago cada centímetro? Después, me subí encima, empalándome de una estocada hasta que mis nalgas chocaron contra sus muslos. Cada movimiento hacía que mis tetas grandes rebotaran, y gemía sin control mientras él me agarraba las caderas para clavarse más profundo. Sentía su verga rozando mi punto G, y no tardé en correrme, gritando su nombre. Pero esto no se acaba aquí: la próxima vez, te mostraré cómo me hace gemir cuando me empotra contra la pared.