Shh, fóllame en silencio... mis padres están al lado
Estás empujando tu polla dentro de AlyKir mientras ella se muerde los labios para no gritar, sus uñas clavándose en tu espalda como si quisiera marcarte para siempre. Sientes cómo su coño se contrae alrededor de tu verga, mojada y apretada, mientras ella te mira con esos ojos llenos de rabia y deseo, recordándote que esto es su venganza por lo que le hiciste. Te la chupa con furia, como si quisiera borrar el recuerdo de otro hombre, y tú le agarras el pelo para guiar cada movimiento, sintiendo cómo su saliva resbala por tu eje hasta los huevos. La pones de perrito en la cama, con las nalgas en pompa y el culo temblando de anticipación, y la embistes de una estocada, escuchando ese gemido ahogado que se le escapa cuando la polla le roza el cuello del útero. Sus muslos están empapados, la crema gotea por tus pelotas mientras la empotras contra el colchón, y ella te clava las uñas otra vez, esta vez en el culo, como si quisiera que le dieras más fuerte, más rápido, hasta que no pueda pensar en nadie más. La volteas y la penetras boca arriba, viendo cómo sus tetas rebotan con cada embestida, y ella te rodea las caderas con las piernas, atrayéndote más adentro, como si quisiera que te quedaras dentro de ella para siempre. Sientes cómo su coño se aprieta alrededor de tu verga, cómo su respiración se acelera y sus gemidos se vuelven más desesperados, hasta que por fin se corre, temblando y arqueando la espalda, y en ese momento solo piensa en lo bien que se siente haberlo hecho justo donde podrían descubrirlos.