3D hentai con la asiática de culazo y tetas gigantes
Sakura llevaba días mirándome con esos ojitos de perra en celo, mordiéndose los labios cada vez que me acercaba. Sabía que su coñito apretado estaba listo para recibir mi verga, pero la tensión se había vuelto insoportable: roces "accidentales" en el sofá, sus gemidos ahogados cuando le agarraba el culo, el olor a miel que dejaba en mis dedos cada vez que la tocaba. Hasta que una tarde, con la luz del atardecer entrando por la ventana, la empujé contra la pared y le arranqué el vestido de un tirón. Sus tetas rebotaron libres, los pezones duros como piedras, mientras le metía la lengua hasta la garganta. La levanté de golpe y la empotré contra el espejo, mi polla entrando de una estocada hasta que sus muslos temblaron. Gritó cuando le di la vuelta y le separé las nalgas, mi verga deslizándose entre sus jugos antes de hundirse en su culo virgen. Cada embestida la hacía chillar más fuerte, sus uñas marcándome la espalda mientras yo le agarraba las caderas para clavársela más hondo. Cuando me corrí, llenándole el coño de leche caliente, Sakura jadeó mi nombre entre dientes, sus piernas flaqueando. Sabía que en ese momento solo pensaba en una cosa: que esto no se acabaría ahí.