Alexis Tae se deja empotrar por Lucas Frost con su polla negra
Esa tarde en la cocina, mientras ella lavaba los platos, no imaginabas que tu polla negra iba a ser lo único que le faltaba para perder la cabeza. La agarras por la cintura y sientes cómo su culo apretado tiembla bajo tus dedos, lista para recibirte. Al principio, ella se resiste un poco, pero cuando le metes los dedos en su coño mojado, gime tan fuerte que sabes que ya no hay vuelta atrás. Le das una nalgada y le susurras al oído: 'Hoy te voy a romper ese culo virgen de una vez'. Ella se muerde el labio y asiente, y cuando le metes la polla hasta las pelotas en su culo estrecho, grita tan alto que crees que los vecinos van a llamar a la policía. Sientes cómo su ano se ajusta a tu verga como un guante, y cada vez que la embistes, ella se arquea y te pide más. Cuando por fin te corres dentro de ella, llenándole el culo de leche caliente, Lucas Frost se queda mirando cómo su polla gruesa sigue latiendo dentro de Alexis Tae, con su rostro contraído de placer y su cuerpo temblando de satisfacción.