Andysong mojándose entera al recibirla toda de pie
Andysong no paró de provocarte toda la mañana, moviéndose coqueta con sus medias negras, rozándose contra ti cada vez que pasaba. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo se agachó sobre el escritorio, ofreciéndote ese culito firme y apretado, las tetas colgando pesadas mientras te miraba por el espejo. Imagínate que ya no aguantaste más y le arrancaste las medias con los dientes, hundiendo tu verga en ese coñito rosado, chorreante, hasta que los gemidos de ella rebotaban en las paredes. Vas a ver cómo le brotó un chorro de leche al sentir cómo te enterrabas hasta hacerle tocar el cuello del útero, las caderas chocando contra ese culo perfecto. Te va a encantar cómo te desafió, retorciéndose y pidiéndote más fuerte, más rápido, hasta que se corrió gritando: "¡Dame toda esa leche caliente, hijo de puta!"