Arte vintage de dibujos que te hará gemir en la cama
Luna no podía creer que el tipo de la galería la retara a ver si aguantaba sus trazos obscenos. Me encanta cuando los hombres creen que pueden manejar mi cuerpo con solo un boceto, pero esta vez el dibujo se volvió realidad. Me acorraló contra el caballete mientras su polla dura como el carboncillo me rozaba el culo, y yo solo podía pensar en cómo le iba a demostrar que mi coño no era un simple trazo para rellenar. Cuando me dio la vuelta y me empotró contra el lienzo, sentí cada centímetro de su verga entrando hasta que las caderas chocaron, y el sonido de mis gemidos se mezcló con el crujir del papel bajo mis uñas. No iba a dejar que ganara tan fácil, así que le clavé las uñas en la espalda mientras lo montaba como si fuera un pincel, moviéndome para que cada embestida me hiciera gritar más fuerte. El tipo creyó que podía dibujar mi placer, pero cuando me corrí sobre su polla, fue mi boca la que pintó su rostro con mi saliva. La próxima vez, voy a traer mis propios lápices para ver si aguanta cuando le marque la piel.