Ashlee Rose en ropa interior de encaje: un culo que no para de temblar
Ashlee Rose lleva días mirando a su novio con esa sonrisa traviesa, sabiendo que pronto no aguantará más. La tensión se acumula cada vez que se rozan en el pasillo, cada vez que él le agarra el culo por debajo de la falda y ella se muerde el labio. Hoy, con ese conjunto de encaje negro que le marca las curvas, no hay vuelta atrás. Se agacha frente a él, mostrando el trasero redondo y firme, y él no puede resistirse a azotarle las nalgas antes de hundir los dedos en su coño ya mojado. La polla de él late contra su ropa interior, y cuando por fin se la quita, la penetra de una estocada hasta que ella grita, las uñas clavadas en su espalda. El culo de Ashlee rebota con cada embestida, los gemidos se vuelven más fuertes cuando él la agarra de las caderas y la empotra contra la pared. El sudor les resbala por la piel, los jadeos se mezclan con el sonido de la carne chocando. Cuando él por fin se corre dentro de ella, Ashlee siente el calor llenándola entera, y sabe que la próxima vez será aún más salvaje.