Chica se masturba en público con el coño depilado
La muy putita no pudo aguantarse más y se metió al baño del bar a meterse los dedos mientras se imaginaba que era su dueño el que le abría el coño de par en par. La puerta apenas se cerró cuando ya tenía los leggings bajados hasta los tobillos y su coño depilado brillando con los jugos que le corrían sin control. Se mordió el labio inferior para no gemir cuando se dio cuenta de que la puerta del baño no tenía seguro y cualquiera podía entrar en cualquier momento, pero el riesgo solo la ponía más caliente. Con un dedo se acarició el clítoris hinchado mientras con la otra mano se abría los labios del coño para que el aire le diera un alivio que no duraría mucho. La polla le dolía dentro de los pantalones, pero no podía hacer nada más que frotarse con desesperación, imaginando que era una verga gruesa la que le abría el coño de un tirón. Los sonidos húmedos de sus dedos moviéndose rápido entre sus pliegues llenaban el pequeño espacio mientras sus caderas se sacudían sin poder evitarlo. De pronto escuchó pasos acercándose y se quedó paralizada, pero en vez de detenerse, aceleró los movimientos hasta que un orgasmo brutal le hizo temblar las piernas y le salió un chorro de leche por entre los dedos. La puerta siguió cerrándose y nadie entró, así que siguió frotándose el coño palpitante hasta que ya no pudo más y se corrió de nuevo con un suspiro ahogado, dejando el baño lleno de su olor a sexo y sudor.