Chico twink se deja empotrar el culo sin parar
El morrito está tieso como un palo con la polla palpitando mientras se agarra a la pared, el culito bien abierto y relajado esperando la primera embestida. Su amante, un macho de espalda ancha y verga gruesa que parece hecha a medida para ese hoyito prieto, no pierde tiempo y le clava la punta con un gemido gutural que le eriza la piel al twink. El moreno se deja hacer sin resistencia, con los ojos en blanco y los labios entreabiertos soltando chorros de babas mientras la verga entra y sale a velocidad de rayo, dejando un rastro de lubricante resbaloso por su interior. Cada embestida es más bestia que la anterior, el sonido de los cuerpos chocando como un tamborileo obsceno que retumba en la habitación, mezclado con los gritos ahogados del chico que no para de repetir '¡más duro, porfa, más!'. El macho le agarra las caderas con garras de león y lo empotra contra el colchón, haciendo que el colchón cruja bajo el peso de la follada brutal, mientras la cabeza del morrito golpea contra la cabecera con cada envite. El sudor les corre por la espalda en ríos espesos, mezclándose con los gemidos que salen a borbotones de sus gargantas, y el olor a sexo crudo y piel caliente inunda el aire como un perfume barato pero intoxicante. La verga gruesa entra y sale sin piedad, estirando el culo del twink hasta límites que hacen que los muslos le tiemblen como gelatina, mientras sus huevos, cargados de leche espesa, se golpean contra la entrepierna de su amante con cada movimiento. El moreno no aguanta más y se corre con un alarido ronco, disparando chorros blancos que salpican la sábana mientras su amante, lejos de parar, sigue embistiéndolo con furia desmedida hasta que también se corre dentro de ese agujero caliente y tembloroso, dejando el culo del twink bien lleno y goteando semen por las piernas. Después de la maratón de sexo salvaje, los dos quedan tirados en la cama, exhaustos pero con sonrisas de oreja a oreja, sabiendo que podrían seguir así horas y horas sin cansarse ni un segundo.