Colombiana culona follando con su hijastro en casa
Victor Palmas no aguantó más y me ordenó quitarme las medias. Yo, su madrastra colombiana culona, me puse de rodillas frente a él, sintiendo cómo mi coño se mojaba solo de pensar en lo que vendría. Él me agarró del pelo y me obligó a chupar su polla gruesa, gimiendo cuando la sentí llegar hasta la garganta. 'Tragatela toda, puta', me dijo, y yo obedecí, saboreando cada centímetro mientras sus pelotas golpeaban mi mentón. Después me empujó contra el sofá, levantándome el culo para empotrarme como un animal, sus dedos hundiéndose en mi carne mientras me abría paso con su verga. 'Así me gusta, mami, que te corras como la perra que eres', gruñó, y yo no pude evitarlo, retorciéndome cuando su polla me llenó de golpe. En más de 10 minutos de escena, me hizo cambiar de postura una y otra vez, siempre dominándome, siempre haciéndome suplicar por más. Al final, cuando se corrió dentro de mí, me dejó temblando, con las piernas abiertas y su semen goteando entre mis muslos. Él se limpió con mis bragas, sonriendo como si hubiera ganado algo.