Cuando el marido de su puta se queda solo en casa
Esa tarde en el sofá, vas a ver cómo la muy zorra se paseó frente a él con un vestido transparente, rozando su polla con el culo cada vez que pasaba. Te vas a poner durísimo cuando notes cómo ella se mordía los labios al verlo duro, sabiendo que no podía tocarla. Imagínate que se agachó a recoger algo, dejando su coño al aire con el tanga apartado a propósito, gimiendo bajito cuando él intentó acercarse. La muy puta lo provocó toda la semana con fotos mojadas y mensajes calientes, hasta que él no aguantó más y la empotró contra la pared, metiéndole la polla hasta hacerle tocar el cuello del útero. Ella gritó cuando la llenó de leche caliente, temblando al sentir cómo le chorreaba por los muslos. Al terminar, él la miró con los ojos llenos de lujuria, sabiendo que esa puta siempre lo iba a volver loco.