Bleubrutal y Rosebrutal se devoran en un callejón oscuro
Bleubrutal no puede sacarse de la cabeza a Rosebrutal desde que la vio en la fiesta, pero sabe que esto está mal, que no deberían estar aquí, que alguien podría pillarlos. Rosebrutal se muerde el labio mientras lo mira, sus ojos brillan con lujuria prohibida, y cuando Bleubrutal la empuja contra la pared, ella gime sin poder contenerse. Sus manos recorren el cuerpo sudado de Rosebrutal, apretando sus tetas grandes mientras ella arquea la espalda, pidiendo más. Bleubrutal le baja los pantalones de un tirón, dejando al descubierto su coño ya mojado, y sin perder un segundo, hunde su polla dura hasta las pelotas, haciendo que Rosebrutal grite de placer. El sonido de los cuerpos chocando resuena en el callejón, y cada embestida es más salvaje que la anterior, hasta que Rosebrutal clava las uñas en la espalda de Bleubrutal, pidiéndole que no pare. Él la agarra del culo, levantándola para penetrarla más profundo, y cuando Rosebrutal siente que está a punto de correrse, aprieta los muslos alrededor de su cintura, ahogando un gemido. El calor entre ellos es insoportable, y cuando Bleubrutal se corre dentro de ella, Rosebrutal piensa que esto está mal, pero no puede evitar desear que nunca termine.