Sam y Pato en un gangbang de 26 minutos de puro vicio
Sam entró al cuarto con una sonrisa de venganza, sabiendo que Pato la había visto con otro la noche anterior. Se quitó la blusa de un tirón, dejando al descubierto sus tetas firmes, y se arrodilló frente a los tres tipos que esperaban ansiosos, sus pollas ya duras y goteando. Uno de ellos, el más grande, le agarró el pelo y la empujó hacia su verga, haciéndola tragar hasta que las lágrimas le rodaron por las mejillas. Mientras tanto, Pato observaba desde la puerta, su cara roja de furia y excitación, viendo cómo su exnovia se dejaba follar por tres desconocidos. Sam gemía con cada embestida, sus tetas rebotando con cada movimiento, mientras otro tipo la penetraba por detrás, metiéndosela hasta que sus caderas chocaban contra su culo. El tercero le agarraba las nalgas, separándolas para ver cómo su polla entraba y salía de su coño mojado. Pato no podía creer lo que veía, su respiración se aceleraba mientras Sam gritaba de placer, sus uñas clavándose en la espalda del tipo que la montaba. En más de 26 minutos de escena, Sam fue destrozada por los tres, sus gritos llenando la habitación mientras se corría una y otra vez. Al final, Pato salió corriendo, su rostro una mezcla de rabia y deseo insatisfecho, sabiendo que nunca olvidaría esa imagen.