Cutz se masturba con un dildo enorme y un coño perforado
La habitación está oscura, iluminada solo por la tenue luz de una lámpara de lava que proyecta sombras sobre las paredes llenas de posters de bandas alternativas. Vas a ver cómo Cutz, con sus dreadlocks cayendo sobre sus hombros y sus tatuajes brillando bajo la luz, se recuesta en la cama con un gemido que te va a poner la polla dura de inmediato. Lleva días imaginando este momento, desde que se cruzó con ese tipo en el bar y le lanzó una mirada que le quemó las entrañas. Ahora, con las piernas abiertas y los dedos recorriendo su coño ya mojado, introduce el dildo hasta que los músculos de su culo se tensan del placer. Te vas a excitar cuando veas cómo arquea la espalda, mordiéndose el labio mientras el juguete golpea justo donde más lo necesita. Imagínate que eres tú quien lo empuja, sintiendo cómo su cuerpo tiembla bajo tus manos. Los gemidos se vuelven más fuertes, casi gritos, cuando acelera el ritmo, frotando su clítoris con la otra mano. El sudor le cae por el pecho, los pezones duros como piedras, y el sonido del dildo entrando y saliendo de su coño te va a volver loco. Justo cuando crees que no puede más, se corre con un grito ahogado, el cuerpo convulsionando mientras el orgasmo la atraviesa como un rayo. El dildo sigue dentro, brillando de lo mojada que está, y te vas a quedar con ganas de más cuando la escena termine abruptamente, dejándote con la polla palpitando y la mente llena de imágenes de su cuerpo tatuado y su coño perforado.