Elise London provoca a Joshua Lewis hasta que él la empotra contra la pared
La cocina está bañada en luz tenue, el aire huele a café recién hecho y a piel caliente. Ella lleva un vestido ajustado que apenas cubre su culo respingón, las medias se clavan en sus muslos mientras se inclina para servirle un trago a él. Joshua Lewis no puede apartar los ojos de cómo el escote de Elise London se abre con cada movimiento, cómo el tanga negro asoma entre sus nalgas cuando se agacha. Lleva semanas mandándole fotos de su coño mojado, rozándose contra su polla en el ascensor, susurrándole al oído cosas que lo vuelven loco. Hoy no hay escapatoria: ella se sienta a horcajadas sobre él, frota su coño húmedo contra su pantalón hasta que él la agarra de las caderas y la levanta de golpe. La empotra contra la pared, le arranca el vestido de un tirón, sus tetas rebotan con cada embestida mientras él la penetra hasta que las caderas chocan. Ella gime como una perra en celo, le clava las uñas en la espalda, le pide que le llene el culo de leche. Él la voltea, le abre las nalgas y la penetra por detrás, sintiendo cómo su polla entra entera de golpe. El sonido de sus cuerpos chocando llena la cocina, el olor a sexo fresco se mezcla con el sudor. Cuando él se corre dentro de ella, Elise London le susurra al oído: "¿Ves lo que pasa cuando me provocas tanto?"