Estefani Feiticeira gime con mi polla en su culo brasileño
Empotro a Estefani contra la pared mientras su culo prieto se ajusta a mi verga como un guante mojado. Sabía que esto estaba mal, que no debíamos follar así en su casa, pero el calor de su piel y el olor de su coño me volvían loco. Ella mordía su labio inferior, ahogando los gemidos, mientras yo le abría las nalgas para ver cómo mi polla desaparecía entre sus carnes. Cada embestida hacía que sus tetas rebotaran y sus muslos temblaran, y cuando por fin me corrí, lo hice tan adentro que sentí su culo apretarse alrededor de mi verga. Ella se quedó quieta, con la respiración agitada, mientras mi leche goteaba entre sus nalgas. En más de 10 minutos de escena, no hubo un solo momento en que no sintiera que estábamos rompiendo todas las reglas. Al terminar, su tanga roto quedó tirado en el suelo, manchado con mi semen.