La rubia Yeri Blue se rindió a tres pollas en su primera orgía
Ese viernes en mi habitación, el calor entre nosotros ya no se aguantaba más. Llevábamos días mirándonos de reojo, susurros en el pasillo, roces "accidentales" que dejaban mi coño ardiendo. Cuando los tres entraron, supe que no habría vuelta atrás. Brady Bud me empujó contra la cama, su boca devorando mis tetas mientras Rauls Bud se arrodillaba para enterrar su lengua en mi concha mojada. Gemí como nunca, sintiendo cómo me abría de golpe con dos pollas a la vez. “Abre bien esa boca, puta”, gruñó Brady mientras me embestía la garganta hasta hacerme llorar. Escupió su leche en mis tetas, marcándome como suya. “Mañana haremos lo mismo, pero con un extra”, susurró Rauls mientras su semen goteaba entre mis muslos. La tensión de esperar me estaba matando, ¿cuánto aguantaría esta vez?