Fotos de Aris con latex y una polla enorme para dominar
El olor a látex fresco se mezclaba con el sudor de Aris mientras ajustaba las correas, sabiendo que Cam Crest no aguantaría mucho más. Llevaban días mirándose con esa tensión insoportable, roces casuales que terminaban en gemidos ahogados, hasta que por fin el estudio quedó vacío y las cámaras se apagaron. Aris se acercó con pasos lentos, la polla ya dura bajo el material brillante, y Cam Crest se arrodilló sin perder tiempo, chupando con avidez mientras las manos de Aris le agarraban el pelo. El sonido de la saliva al romperse se mezclaba con los jadeos, hasta que Aris la empujó contra la pared, levantándole la falda de látex para empotrarla de una estocada. Cada embestida hacía crujir el material, el culo de Cam Crest apretándose alrededor de esa verga gruesa, los gemidos ahogados contra la pared. Aris la giró para verla de frente, mordiéndole los labios mientras la penetraba más profundo, hasta que las caderas chocaron contra su culo. El látex brillaba con el sudor, los pechos de Cam Crest rebotando con cada movimiento, hasta que Aris se corrió dentro de ella con un gruñido, sintiendo cómo el calor le llenaba por completo. Cuando terminó, Aris solo podía pensar en lo bien que se sentía tenerla así, completamente sometida y mojada para él.