Fuck Queen disfruta dos pollas enormes en escena caliente
—No deberíamos hacer esto aquí, pero no aguanto más— me susurró mientras me agarraba la polla con esa mirada de puta que me vuelve loco. Yo ya no podía resistir, así que la empujé contra la pared y le levanté la falda para ver ese culo redondo y jugoso que tanto me encanta. Su coño estaba mojadísimo, brillando bajo la luz tenue, y no perdí tiempo en hundir mis dedos dentro de ella mientras la besaba con fuerza. La expresión de placer en su cara era increíble, los gemidos le salían sin control cuando le metí la polla entera de golpe, sintiendo cómo su carne caliente me apretaba como un guante. Sabía que esto estaba mal, que alguien podía entrar en cualquier momento, pero el riesgo solo me ponía más duro. La giré para empotrarla contra el sofá, agarrándole las caderas con fuerza mientras la penetraba sin piedad, escuchando el sonido de nuestros cuerpos chocando una y otra vez. Ella me pedía más, más fuerte, más rápido, y yo no podía negarle nada. La levanté y la senté sobre mi polla, dejándola cabalgarme mientras yo le chupaba los pezones duros. El segundo tipo se acercó por detrás, y cuando vi su verga enorme, supe que no podía parar. La penetramos juntos, sintiendo cómo su coño se estiraba para recibirnos a los dos, sus gemidos se volvían más altos, más desesperados. Yo la follaba sin parar, sintiendo cómo su cuerpo temblaba de placer, hasta que al fin se corrió gritando, con los ojos cerrados y la boca abierta, sintiendo que esto era lo más sucio y delicioso que había hecho en su vida.