Hijastra asiática se deja empotrar el culito apretado jugando Minecraft
La hijastra japonesa llevaba horas sentada en el sofá, con el culito apretado apenas cubierto por unos shorts ajustados, concentrada en su partida de Minecraft mientras su padrastro no podía quitarle los ojos de encima. Cada vez que ella se movía, el pantalón se le subía un poco más, dejando ver el contorno de su coño mojado y el agujerito del culo que pedía a gritos ser rellenado. No aguantó más y se acercó por detrás, deslizando su polla dura entre sus nalgas mientras ella gemía sin dejar de jugar. '¿Qué haces, papi?' preguntó con voz temblorosa, pero no se movió, solo arqueó más la espalda para que él pudiera meterle los dedos primero, lubricando bien su culo virgen antes de clavársela hasta el fondo. Las embestidas eran tan fuertes que el teclado temblaba, y ella mordía el labio para no gritar mientras su padrastro le agarraba las tetas y le tiraba del pelo. El sonido de la piel chocando contra piel se mezclaba con los gemidos ahogados de ella y los gruñidos de él, hasta que al final le explotó dentro, llenándole el culo de leche caliente mientras ella se corría sin tocarse. Cuando terminó, la hijastra se limpió el sudor de la frente y volvió a su partida como si nada hubiera pasado, pero ahora con una sonrisa traviesa.