Vecina japonesa aprende trigonometría con su polla
La vecina japonesa de culo perfecto y ojos rasgados no podía concentrarse en las matemáticas cuando su profesor particular le enseñaba el teorema del creampie de Pitágoras. Cada vez que él le explicaba cómo funcionaba la hipotenusa, ella se mordía los labios y se humedecía al sentir su polla dura rozando su tanga. La chica, con su cuerpo de muñeca y piel suave, se inclinó sobre la mesa mientras él le levantaba la falda y le bajaba las bragas con los dientes. Sus gemidos resonaban en la habitación mientras él la penetraba con embestidas profundas, sintiendo cómo su coño apretado lo envolvía. Ella gritaba cada vez que él la embestía más fuerte, su culo redondo rebotando contra su pelvis. Cuando él le ordenó que se corriera, ella obedeció, arqueando la espalda mientras su leche caliente le llenaba el culo. La vecina, con los ojos vidriosos y la boca entreabierta, se dejó caer sobre la mesa, exhausta pero satisfecha. Su profesor particular sonrió al ver cómo su polla seguía goteando semen entre sus nalgas perfectas, sabiendo que la próxima clase sería aún más intensa.