Jenna sorprende a su novia con un polvo húmedo y gemidos matutinos
Jenna no pudo resistirse y decidió darle a su novia una sorpresa que nunca olvidaría. Esa mañana, mientras su chica dormía desnuda en el sofá, se acercó sigilosa con un dildo enorme entre las manos, lista para despertarla de la mejor manera posible. Primero le acarició los pechos grandes y duros, sintiendo sus pezones erizados bajo sus dedos, antes de bajar hasta su coño ya mojado, que brillaba de excitación. Su novia gimió al sentir la lengua de Jenna lamiendo su clítoris hinchado, mientras ella le metía dos dedos bien adentro, moviéndolos con ritmo. No pasó mucho tiempo antes de que Jenna cambiara de posición y se pusiera a cuatro patas, ofreciéndole su culo perfecto para que su novia la penetrara con el dildo, embistiendo fuerte mientras ambas gemían sin control. El sonido de los cuerpos chocando llenaba la habitación, y cuando Jenna se corrió, su jugo chorreó por los muslos, empapando el sofá. Su novia no tardó en seguirla, temblando de placer mientras Jenna le chupaba el clítoris con desesperación. Al final, quedaron exhaustas, sudadas y sonrientes, sabiendo que esa mañana sería inolvidable.