Joven caliente chupa y se deja empotrar por su vecino
La pequeña y curvilínea Rose Caarter no podía resistirse a la polla enorme de Codey Steele cada vez que lo veía salir de su casa sin camisa. Con sus tetitas pequeñas pero firmes y un culo redondo que pedía a gritos ser embestido, no tardó en invitarlo a su apartamento bajo el pretexto de tomar un café. En cuanto cerraron la puerta, él la empujó contra la pared, le arrancó el tanga y le metió los dedos en el coño ya mojado. Ella gimió fuerte mientras él le mordía los pezones y le chupaba el cuello, preparándola para lo que vendría. Sin perder tiempo, la levantó en peso y la sentó en la mesa de la cocina, abriéndole las piernas para hundir su verga gruesa en su coño apretado. Cada embestida la hacía gritar más, y él disfrutaba viendo cómo su polla entraba y salía de su carne caliente. Cuando ya no aguantó más, la volteó y la penetró por detrás, agarrándole el culo con fuerza mientras ella se retorcía de placer. El sonido de sus cuerpos chocando llenó la habitación hasta que él se corrió dentro de ella con un gruñido gutural, dejándola temblando y satisfecha.