Romeo se folla a la hermana pelirroja de su amigo
La hermana menor de su mejor amigo siempre llevaba esos leggings ajustados que marcaban su culito respingón cada vez que se agachaba a recoger algo. Romeo no podía evitar mirarla cuando ella se inclinaba, mostrando ese coñito apretado que lo volvía loco. Un día, cuando su amigo no estaba, la pelirroja entró a su cuarto con una sonrisa pícara y le dijo que quería probar su polla. Sin pensarlo dos veces, la empujó contra la pared y le arrancó el tanga con los dientes, dejando su concha bien mojada lista para ser follada. La chica gemía fuerte mientras él le metía los dedos antes de empotrarla contra el colchón, sintiendo cómo su culo apretado lo envolvía con cada embestida. Romeo le chupó los pezones pequeños mientras la penetraba más duro, sintiendo cómo su polla enorme la llenaba por completo. La pelirroja le pedía más, gritando como una puta en celo mientras él le daba nalgadas y le mordía el cuello. Cuando ya no pudo aguantar más, le disparó toda su leche adentro, llenándola de su corrida caliente mientras ella se corría con espasmos. La hermana de su amigo se quedó temblando, con su coño chorreando semen y su cuerpo sudado, sabiendo que esto no sería la última vez.