Tres putas se turnan para usar la polla del jefe
La oficina se convirtió en un antro de vicios cuando Penélope, Charley y Willow se pusieron de acuerdo para follar al mismo tipo sin que nadie se enterara. Todo empezó con miraditas y roces 'accidentales' cada vez que él pasaba por el cubículo de alguna de ellas, hasta que una tarde, la más joven, Willow, se arrodilló bajo el escritorio y le chupó la verga hasta dejarla bien dura. El jefe, sorprendido pero excitado, no pudo resistirse cuando las otras dos se unieron, quitándose las blusas y mostrando sus tetas grandes y duras. Penélope, la más madura, se subió primero, montándolo con fuerza mientras gemía como una perra en celo, su coño bien mojado chorreando de excitación. Charley, la más atrevida, se puso de rodillas y le ofreció el culo, pidiendo que la empotraran duro mientras se masturbaba con los dedos. El jefe, ya sin control, las embestía una tras otra, sus pollazos resonando contra la carne caliente de las tres putas que gritaban de placer. Cuando ya no pudo aguantar más, se corrió en la boca de Willow, llenándola de leche espesa mientras las otras dos seguían gimiendo, tocándose y pidiendo más. La oficina nunca volvió a ser la misma después de ese día.