Becca Blair se queda con su hermanastro y termina chupando su polla enorme
Becca Blair llegó hecha una furia después de pelear con sus padres, con las lágrimas cayéndole por el rostro y el corazón acelerado. Su hermanastro, que siempre había estado pendiente de ella, le abrió la puerta sin dudarlo, pero lo que ninguno esperaba era lo que pasaría esa noche. Ella, con su coñito apretado y sus tetitas pequeñas temblando de nervios, se tiró en el sofá mientras él le servía un trago para calmarla. Pero el alcohol no fue suficiente, porque el roce accidental de sus manos encendió algo en ambos. Él no pudo evitar mirar sus labios carnosos mientras ella se mordía el labio inferior, y sin pensarlo dos veces, la tomó de la cintura y la sentó sobre sus piernas. Sus dedos exploraron su piel suave hasta llegar a su tanga mojado, y cuando ella gimió al sentirlo, supo que estaba perdida. Con movimientos lentos, él le bajó el pantalón y le arrancó la ropa interior, dejando al descubierto su conchita rosada y brillante de excitación. Ella, sin poder resistirse, se arrodilló frente a su polla dura y comenzó a chuparla con desesperación, sintiendo cómo su verga palpitaba en su boca. Él la agarró del pelo y la empujó más adentro, haciendo que se atragantara con cada embestida, mientras ella se masturbaba con los dedos, sintiendo cómo su coño se contraía de placer. Cuando él ya no aguantó más, la levantó y la empotró contra la pared, clavándole su polla hasta el fondo mientras ella gritaba de gusto. Sus tetitas rebotaban con cada embestida, y cuando él le metió los dedos en el culo, ella no pudo evitar correrse, mojando toda su mano. Él se corrió dentro de ella con un gemido ronco, llenándola con su leche caliente mientras ella se derretía entre sus brazos.