Juh Jackson se muere por tu verga en la piscina
“No aguanto más, quiero que me la metas ya”, susurra Juh Jackson mientras te agarra la polla con sus manos pequeñas pero firmes. La tienes tan dura que casi te duele, y ella lo sabe, por eso te mira con esos ojos marrones que brillan bajo el sol mientras se arrodilla en el borde de la piscina, el agua fresca rozando sus muslos delgados. Sientes cómo te la chupa con ganas, la lengua caliente recorriendo cada centímetro, y te olvidas de que cualquiera podría pasar por el jardín en cualquier momento. El riesgo de que los pillen solo la excita más, y cuando te pones de pie para empotrarla contra la pared, sus gemidos se ahogan en tu hombro para que no los escuchen. La levantas con facilidad, sus piernas delgadas se enredan en tu cintura mientras la penetras de una estocada, sintiendo cómo su coño apretado te envuelve hasta el fondo. Cada embestida la hace temblar, y cuando te das cuenta de que alguien camina cerca de la puerta, ella te clava las uñas en la espalda para que no pares. El peligro de ser descubiertos te pone más caliente, y cuando por fin te corres dentro de ella, Juh Jackson piensa en lo mucho que le gustaría repetirlo, aunque esta vez en un lugar donde no los vean.