La hijastra pelirroja chupa y se deja empotrar en trío tabú
El sonido de los tacones de Stella Luxx resonaba en el pasillo mientras se acercaba al cuarto, donde Clarke Kent ya la esperaba con la polla dura como una roca. Sophia Locke, la hijastra sumisa, temblaba de excitación al ver cómo su madrastra le ordenaba arrodillarse y abrir la boca de par en par. Stella no perdió tiempo y le metió la verga hasta las pelotas, ahogando los gemidos de la joven mientras las lágrimas le caían por las mejillas. Clarke, desde atrás, le separó las nalgas y le escupió en el culo antes de hundirle los dedos, preparándola para lo que venía. Cuando Stella le dio permiso, Clarke la penetró de una estocada, haciendo que Sophia gritara de dolor y placer mientras su coño se ajustaba a la polla enorme. La madrastra no dejaba de humillarla, diciéndole que era una puta inútil que solo servía para ser usada, mientras la embestía con fuerza. Sophia, entre sollozos, suplicaba que le dejaran correrse, pero Stella le negó el orgasmo una y otra vez, alargando su agonía. Solo cuando Clarke le ordenó que se sentara sobre su cara para que le chupara el clítoris, Stella permitió que la hijastra se viniera, pero con la advertencia de que la próxima vez sería mucho peor.