La mejor mamada hentai con polla gigante en acción
La vi agacharse frente a él, sus labios carnosos brillando bajo la luz tenue mientras sus manos temblorosas desabrochaban el pantalón de su jefe. Sabía que cualquiera podía entrar en cualquier momento, pero el riesgo solo la excitaba más. La polla dura como roca se balanceó frente a su cara, gruesa y venosa, y ella no dudó en abrir la boca y tragársela entera de golpe, hasta que los dedos de él se enredaron en su pelo. Los gemidos ahogados de él se mezclaban con los suyos, sus mejillas hundiéndose mientras chupaba con fuerza, la saliva escurriéndose por su barbilla. En cualquier momento, los pasos de alguien en el pasillo podrían delatar lo que estaban haciendo, pero ella no paraba, moviendo la cabeza hacia adelante y atrás, sintiendo la verga hinchándose más en su garganta. Él gruñía entre dientes, tratando de contener los sonidos, pero cuando ella aceleró el ritmo, sus caderas se sacudieron involuntariamente. La tensión era insoportable, los dos sabían que si alguien los descubría, todo terminaría, pero eso solo los encendía más. Ella apretó sus muslos, sintiendo su propio coño mojándose mientras lo mamaba con desesperación, sus dedos clavándose en sus muslos para no gritar. Él ya no podía aguantar, sus uñas arañando su espalda mientras su polla palpitaba, y justo cuando ella sintió el primer chorro caliente llenándole la boca, la puerta del otro lado del pasillo crujió.