La tímida se volvió una puta al ver esa polla tan enorme
Al principio no quería ni mirarlo, pero cuando vio el bulto que le hacía esa polla tan grande en los pantalones, la vergüenza le dio paso a la curiosidad... Sus mejillas se pusieron rojas al imaginarse cómo se sentiría esa verga gigante metida hasta el fondo de su coño virgen, y antes de que pudiera reaccionar, ya tenía sus manos temblorosas desabrochándole el cinturón con desesperación. La tímida se mordía el labio mientras sentía cómo esa polla dura como una roca se deslizaba entre sus nalgas, humedeciendo su culo con su propia saliva y sus jugos. Las embestidas eran brutales, cada topada la hacía gritar como una perra en celo, sintiendo cómo su coño se llenaba de semen caliente mientras él la embestía sin piedad, agarrándole las tetas con fuerza. La puta gemía sin control, pidiendo más a gritos, sintiendo cómo esa verga le destrozaba el culo mientras el tipo la follaba como nadie antes. Cuando por fin se corrió, su coño quedó mojado de leche espesa y caliente, y ella solo podía sonreír al sentirse completamente llena, sabiendo que esa polla enorme había convertido a la tímida en una puta insaciable.