Lara Latex domina su juguete favorito en medias y liguero
Te voy a contar cómo me encanta ponerme este conjunto negro de medias y liguero para jugar con mi dildo favorito, pero esta vez le exigí a un tipo que me mirara mientras me lo follaba hasta gritar. ¿Te gustaría estar en su lugar, viéndome retorcerme mientras me hundo el juguete entre las piernas? Primero le hice arrodillarse y besar mis tacones, para que entendiera quién mandaba aquí. Después me monté en la cama, abrí las piernas y le dije que no parara de mirarme, ni aunque se le cayera la polla de lo duro que estuviera. Mi coño mojado chupó el dildo como si fuera una verga de verdad, y él no pudo evitar gemir cuando le ordené que se agarrara las pelotas mientras me lo clavaba hasta que el cuero del liguero se me marcó en la cintura. Cada vez que el juguete me llegaba hasta las entrañas, el tipo soltaba un jadeo, y yo le decía que si no aguantaba el espectáculo, podía irse a llorar a otro lado. Mis tetas rebotaban con cada embestida, y a él le temblaban las manos de deseo, pero sabía que no podía tocarme sin mi permiso. Cuando empecé a correrme, le grité que se acercara para que viera cómo se me contraía el chocho alrededor del dildo, y él obedevió como un perrito, arrodillado frente a mí. Justo cuando el orgasmo me sacudió entera, lo empujé contra la cama y le ordené que se masturbara mientras yo me limpiaba el jugo de los muslos. Pero antes de que pudiera obedecer, lo dejé ahí, con la polla en la mano y los ojos vidriosos, mientras yo me vestía y me iba, riéndome de su frustración. Así se castiga a los que miran sin permiso.