Latina milf chupa polla y se deja empotrar contra la pared
Una tarde cualquiera en mi apartamento, la tensión entre Tommy Gunn y yo llevaba semanas al límite. Cada mirada furtiva, cada roce casual, nos quemaba por dentro. ¿Te imaginas lo que es desear a alguien así, sabiendo que en cualquier momento podríamos explotar? Ese día, por fin, las tetas grandes que tanto le provocaban a Tommy fueron mi mejor arma. Me acerqué, le desabroché el pantalón y saqué esa polla enorme que tanto había imaginado. Sin perder el contacto visual, empecé a chupar la verga con ganas, sintiendo cómo se endurecía en mi boca. Tommy no aguantó más y me levantó como si no pesara nada, empotrándome contra la pared mientras mis tetas falsas rebotaban con cada embestida. El coño bien depilado se abrió para él, mojado y listo para recibir cada centímetro de esa polla monstruosa. Cambiamos de posición y me puse a cuatro patas, sintiendo cómo me llenaba hasta el cuello del útero, los gemidos saliendo sin control. Después de más de 23 minutos de follar como animales, Tommy me agarró del culo grande y me roció la espalda con una corrida intensa. Ahora solo pienso en cuándo volveré a sentir esa polla dentro de mí.