Macho negro le chupa la verga a su marido en domingo
El marido brasileño se despertó con la polla más dura de lo normal, y su novio negro no perdió el tiempo en arrodillarse y empezar a chupar esa verga gruesa con ganas. Las manos del negro agarraban con fuerza las nalgas del marido mientras su boca trabajaba sin parar, tragando hasta el fondo cada centímetro. El marido gemía fuerte, sintiendo cómo la lengua del negro lamía su glande hinchado, y no pudo evitar agarrar su propia polla para masturbarse al ritmo de los movimientos de su amante. La saliva del negro resbalaba por los labios del marido, y cada vez que el negro profundizaba la garganta, el marido sentía que iba a estallar. El negro aceleró el ritmo, chupando con más fuerza y usando una mano para apretar los huevos del marido, que ya no aguantaba más. Con un gemido ahogado, el marido se corrió en la boca del negro, llenándole la garganta con su leche espesa. El negro tragó todo sin perder el ritmo, disfrutando el sabor salado antes de limpiar los últimos restos con la lengua. Ambos quedaron jadeando, satisfechos, con la polla del marido aún latiendo entre los labios del negro, que no podía dejar de sonreír.