Manuel y Dante se olvidan de todo y se clavan en un anal salvaje
Manuel Skye y Dante Snoww ni siquiera se molestaron en guardar sus celulares y laptops cuando la tensión entre ellos estalló en un encuentro de puro deseo animal. Dante, ese femboy de culo prieto y tatuajes que marcaban cada músculo de su espalda, se dejó caer de rodillas para chupar esa verga enorme de Manuel, tragando hasta el fondo mientras se ahogaba en saliva. La polla de Manuel, gruesa y venosa, se hundía en la garganta de Dante, que gemía con los ojos llorosos mientras se agarraba los huevos con desesperación. No pasó mucho antes de que Manuel lo volteara y le clavara los dedos en ese culo apretado, lubricándolo con saliva y gemidos antes de empotrárselo a fondo en perrito. Cada embestida hacía temblar a Dante, que gritaba con la cara hundida en la almohada mientras Manuel le azotaba las nalgas y le metía los dedos en la boca para que los chupara. La polla de Manuel entraba y salía como un martillo, golpeando ese culo virgen hasta que Dante no pudo más y se corrió sin tocarse, llenando la cama de leche espesa. Manuel no se quedó atrás, descargando un chorro caliente en el culo de Dante mientras le apretaba las caderas con fuerza, marcando cada centímetro de su piel. Cuando terminaron, los dos jadeaban, sudados y satisfechos, con la polla de Manuel aún dura dentro de Dante, que no podía dejar de gemir cada vez que la sacaba un poco. Fue un polvo brutal, de esos que dejan el culo ardiente y la mente en blanco.