Milka confiesa su deseo prohibido de anal con amigas
Después de la sesión de fotos de esa tarde en el estudio vacío, Milka te va a contar cómo todo empezó con una mirada y terminó en algo que ninguna de nosotras debía hacer. Sabíamos que era arriesgado juntarnos así con Sofa Weber y Amelia Ost porque las reglas del trabajo prohibían mezclarnos fuera de cámara pero el calor en el culo de Milka crecía cada vez que veía la polla gruesa de nuestro invitadoy no pudimos parar. Primero nos arrodillamos las tres para chupar esa verga larga hasta dejarla brillante de saliva mientras una lamía el culo del otro y las lenguas se enredaban en el ano apretado de Milka. Luego Milka se puso de espaldas sobre el sofá y abrió las piernas para que la polla gruesa entrara de golpe en su culo dilatado mientras Amelia Ost le lamía los huevos y Sofa Weber le chupaba los pezones. El sonido de las nalgas golpeando contra las caderas llenaba la habitación y Milka gemía pidiendo más profundidad mientras sentía el ano abrirse paso a paso hasta tragar toda la longitud. Pasamos a la posición de cuatro donde cada una se turnaba para recibir estocadas rápidas en el culo y luego lamer el ano de la otra justo después de que saliera la polla cubierta de lubricante. Milka sintió su propio ano abrirse en una brecha enorme cuando la follada se volvió más intensa y las manos le separaban las nalgas para mostrar todo el interior rosado. El placer mezclado con la culpa de romper las normas hacía que su cuerpo temblara más fuerte y el orgasmo llegó cuando la polla se enterró hasta las pelotas en su culo sin parar. La próxima vez prometo que traeré a una amiga más para que veas cómo nos turnamos el culo una tras otra.