Pharah embarazada se deja empotrar contra la pared
Pharah estaba en su último trimestre de embarazo, pero eso no le impedía seguir siendo una diosa del sexo. Su cuerpo estaba más voluptuoso que nunca, con sus tetas hinchadas y su culo redondo y firme, listo para ser penetrado. Un día, mientras se inclinaba para recoger algo, su falda se levantó, dejando al descubierto su tanga negro y su coño ya mojado. El tipo no pudo resistirse y se acercó por detrás, deslizando su mano por su culo antes de bajarle el tanga con un tirón. Pharah gimió fuerte al sentir su polla enorme presionando contra su entrada, pero no se resistió, sino que arqueó la espalda para recibirla mejor. Él la empotró contra la pared, embistiendo con fuerza mientras sus tetas rebotaban con cada movimiento. Pharah gritaba de placer, sintiendo cómo su coño se apretaba alrededor de su verga mientras él la follaba sin piedad. Sus jugos chorreaban por sus muslos, mezclándose con el sudor de ambos. Cuando él le dio una nalgada fuerte, ella se corrió con un grito ahogado, apretando su polla como si no quisiera que se fuera. Él no aguantó más y se vació dentro de ella, llenándola con su leche caliente mientras ella temblaba de placer. Quedaron jadeando, sudorosos y satisfechos, con sus cuerpos pegados por el sudor y el semen.