Joven secretaria se deja chupar la polla en la oficina
Jane era la secretaria más sensual del edificio, con unas tetas que no podía esconder bajo su blusa ajustada y un culo que se movía al caminar como si supiera que todos la miraban. Un día, Prairin decidió que ya no aguantaba más y la acorraló contra la fotocopiadora mientras le metía la mano bajo la falda, sintiendo cómo su coño ya estaba empapado. La chica ni siquiera se resistió, solo gimió fuerte cuando él le bajó las bragas y le clavó los dedos hasta que estuvo temblando. Sin perder tiempo, la empujó sobre el escritorio, le arrancó el tanga y le abofeteó el culo antes de hundir su polla dura hasta el fondo, haciendo que Jane arqueara la espalda y le clavara las uñas en los hombros. Cada embestida le sacaba gemidos más fuertes, y cuando él le agarró el pelo para aumentar el ritmo, ella gritó como una puta desesperada. El sonido de sus cuerpos chocando y el olor a sexo en el aire lo volvieron loco, así que la dio vuelta, la inclinó y le metió aún más profundo, sintiendo cómo su coño caliente lo apretaba con cada movimiento. Cuando ya no pudo aguantar más, se descargó dentro de ella con un gruñido, mientras Jane se corría con espasmos y le pedía más entre jadeos. Al terminar, se quedaron sudados y satisfechos, sabiendo que esa sería la primera de muchas veces.