Primer casting de Kagome Moon: mamada salvaje y corrida en la cara
Esa tarde en el estudio, Kagome Moon entró con un vestido ajustado que apenas cubría sus tetas firmes y el culo respingón, rozando tu pierna cada vez que se movía para provocarte. Desde que te mandó esas fotos en tanga, sabías que esto iba a terminar así: con su boca abierta tragando tu polla hasta las pelotas mientras te agarraba las nalgas para empujarte más adentro. La sentías gemir alrededor de tu verga, la saliva escurriéndose por su barbilla mientras te la chupaba con esa mirada de puta hambrienta. Cuando la pusiste de rodillas en el suelo, te inclinas para ver cómo su lengua lamía el tronco de tu pene antes de meterlo entero de golpe, ahogándose un poco pero sin soltarte. Sus tetas rebotaban con cada embestida, y cuando la volteaste para empotrarla contra la pared, sentías sus uñas marcándote la espalda mientras te pedía más duro. Le arrancaste el tanga con los dientes y le metiste los dedos en el coño, sintiendo lo mojada que estaba antes de clavártela de una estocada que la hizo gritar. La volteaste otra vez, esta vez para que se arrodillara y te la chupara mientras te masturbabas en su cara, sintiendo cómo su lengua seguía lamiendo tu punta aunque ya no podías aguantar. Cuando te corriste, lo hiciste directo en su boca, viendo cómo tragaba cada gota antes de que se le escapara por las comisuras. La última imagen que viste fue su cara cubierta de leche, sonriendo con los labios pegajosos mientras se limpiaba con los dedos.