Rahul le parte el culo a su cuñada con la polla gruesa
Rahul llevaba semanas imaginando el culo prieto de su cuñada, esos labios carnosos que se le antojaban desde que la vio en la ducha. Ella, la esposa de su hermano, siempre le lanzaba miradas furtivas, humedeciéndose los labios cuando creía que nadie la veía. La tensión entre ellos era insoportable, hasta que una noche, con la casa vacía, no aguantó más. La empujó contra la pared, le bajó el pantalón de un tirón y le metió los dedos en el culo sin avisar. Ella gimió fuerte, arqueando la espalda mientras él le mordía el cuello. La penetró de una estocada, sintiendo cómo su ano se abría para su polla gruesa. Cada embestida era más profunda, más salvaje, hasta que ella empezó a gritar su nombre mientras se corría. Rahul no se detuvo, siguió follándola hasta que su leche caliente le llenó el culo. La próxima vez, piensa en hacerle tragar toda su corrida.