Rapunzel en animacion 3d pide anal con polla gruesa
Durante la tarde en mi torre él me ordenó quitarme la ropa y ponerme en cuatro patas sin rechistar. Yo obedecí al instante porque su voz me dejaba sin voluntad y sentía cómo mi cuerpo se rendía ante cada instrucción. Él se acercó con esa polla enorme que parecía sacada de un sueño y me obligó a chuparla primero hasta que mis labios quedaron brillantes de saliva. Cada vez que intentaba mover la cabeza más rápido me detenía con la mano y me recordaba que solo él decidía el ritmo. Después me giró y me empotró el culo de golpe mientras yo gemía pidiendo permiso para correrme pero él se negaba una y otra vez. El calor de su polla llenándome por completo me hacía temblar y yo repetía sus órdenes en voz baja rogando que me dejara sentirlo más profundo. El clímax llegó cuando él por fin me permitió correrme y sentí cómo me llenaba con chorros espesos que se desbordaban por los bordes. Al terminar su ropa interior quedó tirada en el suelo junto a una mancha blanca.