Esta puta me volvió loco con su provocación
Yo ya sabía que venía con ganas de joderme la cabeza desde que me mandó esa foto de su coño mojado con el vestido transparente. Se sentó a mi lado en el sofá, cruzando las piernas despacio, rozándome el muslo con el dedo mientras me miraba con esa sonrisa de puta que sabe que me tiene en sus manos. Le agarré el culo por debajo de la falda, apretando sus nalgas hasta que gimió, pero ella solo se rio y se apartó, diciéndome que primero tenía que ganármelo. Me bajó el pantalón con los dientes, chupando mi polla con esa boca caliente hasta que casi me corro, pero se detuvo justo antes, dejándome duro y desesperado. La empujé contra la pared, metiendo dos dedos en su coño hinchado mientras le mordía el cuello, pero ella se escabulló otra vez, riendo como una zorra. Cuando por fin la empotré contra el espejo, clavándole la polla hasta que le temblaban las piernas, ella gritó mi nombre y se corrió en mi verga, apretándome tan fuerte que casi me vuelvo loco. La próxima vez, no le dejaré jugar tanto antes de romperle el culo.