SatanicCandy se deja reventar el culo en misión de venganza
La habitación olía a sudor y lujuria, con las cortinas medio cerradas para que nadie viera lo que estaba por pasar. SatanicCandy, con su culo pequeño pero perfecto, se había puesto a cuatro patas sobre la cama, temblando de rabia y excitación. Él, el tipo que se la había follado antes, no sabía que ella estaba aquí, pero su nuevo amante sí. La rubia de tetas grandes y tatuajes en la espalda quería que le rompieran el culo justamente para humillarlo, para que supiera que otra polla la llenaba mejor. El hombre, con una verga gruesa y venosa, se acercó por detrás y le escupió en el agujero antes de empujarla de una sola vez, haciendo que SatanicCandy gritara como una loca. La penetración era profunda, casi dolorosa, pero ella lo disfrutaba, moviendo las caderas para que la polla le rozara todas las paredes del culo. Los gemidos se mezclaban con el sonido de la carne chocando, y cuando él empezó a embestirla más fuerte, ella sintió cómo el orgasmo le subía por la columna. La leche caliente le llenó el culo hasta rebosar, goteando lentamente entre sus nalgas mientras ella se derrumbaba sobre la cama, pensando en cómo su ex se pondría verde de celos si supiera que otro hombre la había destrozado mejor que él.