Shemale caliente le dio una noche loca de sexo sin parar
Ella llegó a su casa con una sonrisa pícara, sabiendo que él no tenía ni idea de lo que había pasado. La noche anterior, su polla dura como roca le había dado por todos lados, desde el culo apretado hasta la garganta profunda, y ni siquiera se quejó. Primero, ella se arrodilló y le chupó la verga con tanta fuerza que él tuvo que agarrarse de la pared para no caerse. Sus labios carnosos envolvían cada centímetro, y cuando la metió hasta el fondo, ella gimió como una puta en celo. Después, él la empotró contra el sofá, clavándole la polla hasta el fondo mientras ella gritaba de placer. Sus nalgas rebotaban con cada embestida, y cuando él le dio la vuelta para cogerla por atrás, ella se mojó tanto que el coño chorreaba. Él le arrancó el tanga con los dientes y le metió los dedos antes de correrse en su boca, dejándola con la cara llena de leche. Al día siguiente, ella ni siquiera le dijo que habían follado toda la noche, pero su sonrisa lo delataba. La próxima vez, prometió chupársela hasta que se le salieran los ojos.